Lista de Capítulos del Programa del Chavo del Ocho

Presentamos la lista oficial de los capítulos del programa del Chavo del Ocho, ordenados por temporada. Revive todos los episodios del mejor programa humorístico en la historia de la televisión, recopilados por fecha original de transmisión.

El programa del Chavo del 8 inició sus transmisiones como programa independiente de 30 minutos de duración en el año 1973 y se mantuvo en este formato hasta el año 1979.

Presentamos a continuación, todos los episodios, ordenados por su fecha original de transmisión.

¿Buscas un episodio? Escribe lo que recuerdes y te mostramos los resultados.


El «cochino» de don Ramón

Don Ramón intenta esconder una alcancía llena de dinero, al tiempo que el Señor Barriga visita la Vecindad con un casco de futbol americano y el Chavo colecciona botellas vacías. Todo se combina para causar un caos.

San Valentí­n en la Vecindad

El amor y la amistad llega a la Vecindad y con una actividad realizada en la casa de don Ramón, todos comparten sus buenos propósitos y nos demuestran que a pesar de las diferencias, son buenos vecinos.

Ramoncito (I Parte)

Quico recibe un inesperado regalo de parte del Profesor Jirafales, se trata de un perrito bautizado por el Chavo como "Ramoncito", al que todos los niños cuidan y deciden bañarlo... sin medir las consecuencias.

Los niños faltan a clases

Actualmente este episodio se encuentra perdido / No se ha vuelto a transmitir.

Barriendo el patio de la Vecindad

Luego de verse obligado por doña Florinda, don Ramón debe limpiar el patio de la Vecindad pero al mismo tiempo debe enfrentarse con los niños para poder mantenerlo de ese modo.

Don Ramón lechero

Los niños de la Vecindad se preocupan por los perritos recién nacidos y aprovechando el nuevo empleo de don Ramón, intentan alimentarlos.

El pollo de dona Clotilde

Un pollo asado es el culpable de una mala acción de la Chilindrina, quien aprovecha su poder de convencimiento e incita al Chavo a traerle el pollo porque tiene una "brujería".

Don Ramón pintor (I Parte)

Actualmente este episodio se encuentra perdido / No se ha vuelto a transmitir.

Don Ramón pintor (II Parte)

La nueva faceta de don Ramón continúa una vez más, en esta ocasión intenta (sin querer) darle un nuevo aspecto a la fachada de su casa con un color amarillo intenso.

El nuevo traje de don Ramón

Don Ramón hereda un nuevo traje, algo grande para su contextura pero siente que le será útil para la Fiesta de la Buena Vecindad, pero los niños se adueñan del cinturón y lo utilizan para jugar.

Los tronadores

Luego de no poder realizar ninguna venta de artículos de fiesta, la Chilindrina logra apoderarse de una bolsa con tronadores, que utiliza a modo de travesura, afectando al pobre del Chavo y Quico.

Jugando a la Guerra de Independencia

Los niños de la Vecindad... Quico, Ñoño y el Chavo tienen la temática de las fiestas de la Independencia de México muy presente, al punto que llevan el tema hasta un juego que no le encanta a don Ramón.

Don Ramon ropavejero (I Parte)

Don Ramón enfrenta un nuevo reto personal, se trata de un empleo del que no está muy orgulloso pero lo cumple con mucha responsabilidad, sin saber que tendrá que lidiar con un malentendido del Chavo y Quico.

Don Ramon ropavejero (II Parte)

En este nuevo oficio, don Ramón logra juntar algunas cosas de uso común y entre las pertenencias adquiridas, aparece una bola de boliche, un objeto que resulta ser un sinónimo de problemas para todos en la Vecindad.

Don Ramon ropavejero (III Parte)

Don Ramón continúa ejerciendo orgullosamente su trabajo y parece llega a un acuerdo con el Señor Barriga para rebajar un poco la deuda de la renta... para ello, el negocio se debe dar con la bola de boliche.

Don Román y la caja de madera

El primo de don Ramón intenta adueñarse de una gran caja de madera pero lo detienen a tiempo y luego de sellarla, desconoce que Quico está adentro "jugando a las escondidas" con sus amigos.

Las clases de guitarra

Una guitarra es la protagonista principal de esta historia, y es que luego de su aparición, despierta el interés en el Chavo y Quico por aprender a tocarla, siendo sus maestros el Profesor Jirafales y don Ramón.

Lavando el carro del Senor Barriga

El Señor Barriga de forma solidaria, autoriza al Chavo a limpiar su coche, que se encuentra estacionado afuera de la Vecindad; la tarea parece sencilla, pero cuando empieza a realizarla, todo se complica más de lo esperado.

Confusión de pasteles

El Señor Barriga piensa que un pastel que "preparó" doña Florinda va dirigido para él y se siente complacido por el inesperado regalo; la malinterpretación da inicio a muchos problemas en la Vecindad.

Rompiendo la alcancía

El emprendimiento del Chavo genera algunos problemas de forma indirecta, al tiempo que don Ramón hace hasta lo imposible para esconder su alcancía de dinero debido a la presencia del Señor Barriga.

Los Campeones de Yo-yo

Una gran exhibición de este famoso juego organizada por don Ramón y llevada a cabo unos profesionales, es el nuevo método para generar ingresos que lamentablemente para él, no quedará en sus manos.

El billete de lotería

Don Ramón decide "ayudar" al Chavo y recibe un billete de lotería que no logró vender, sin imaginar que iba a ser el número favorecido en el sorteo de esa noche, pero las sorpresas no terminan ahí.

Los espiritus chocarreros (I parte)

Una preocupación invade a don Ramón y lo lleva hasta sus horas de dormir, por lo que en estado sonámbulo intenta solucionar el tema... llevarle comida al Chavo para que al menos pueda desayunar, sin sospechar que se va a generar un misterio.

Los espiritus chocarreros (II parte)

Para poner fin al misterioso caso de los platos desaparecidos, doña Clotilde organiza una sesión espiritista en casa de don Ramón y nos regalan uno de los mejores momentos de todos la historia de la Vecindad.

Declarando el amor

Llega el esperado día en que el Profesor Jirafales decide declarar su amor a doña Florinda, pero le solicita ayuda a un experto en mujeres... don Ramón con sus palabras de motivación, harán que el romance crezca o finalice.

La enfermedad de Quico

El estado de salud de Quico no es el mejor y debe mantenerse en su casa descansando y tomando sus medicinas, al tiempo que el Chavo lo acompaña durante todo este proceso sin medir las consecuencias del juego en que participan.

El Chavo revienta globos

El Chavo se esconde en su barril para realizar un travesura y estando escondido utiliza unas tijeras para estallar los globos que tanto Quico como la Chilindrina llevan a la vecindad para jugar.

Don Ramón pintor

Don Ramón le ofrece al señor Barriga y de una forma muy gentil, a realizar labores de pintura en la Vecindad (precisamente en su casa), todo con tal de obtener a cambio un mes de renta como parte de pago.

Pastel de la Bruja del 71

Una gran travesura hace la Chilindrina ya que se come un pastel que no era de ella y a raiz de esto se enferma muy mal y su papá tiene la obligación de darle medicina, o al menos intentarlo.

La Chilindrina con sarampión

Don Ramón tiene que hacerle creer al dueño de la Vecindad que su hija está muy enferma, todo con tal de no pagar la renta, sin sospechar que su hija ya había inventado lo mismo para faltar a la escuela.

El ropavejero / El peso de Quico

Don Ramón amenaza a la Chilindrina al no tomarse la medicina y un ropavejero asusta a los niños. Además, la Chilindrina intenta engañar al Chavo para quedarse con un peso de Quico.

Fiesta de la Buena Vecindad

Los vecinos de la Vecindad reúnen para compartir una celebración acompañados de música, recitaciones y comida. ¡Una verdadera fiesta!

Muebles de don Ramón y sobre con dinero

La paciencia llegó a su fin y el señor Barriga decide definitivamente, presionar a don Ramón para que le pague la renta, para ello, hace que saquen los muebles de su vivienda.

La fiesta de los Pérez Abolengo / Los globos y favores

Por una acción injustificada, el Chavo y la Chilindrina intentan ensuciar a Quico para que asi no pueda asistir a la fiesta. Además, en la vecindad hay un clima de amabalidad, ya que se hacen favores los unos a los otros.

Las nuevas vecinas, Gloria y Paty

Una joven mujer llega hasta nuestra querida Vecindad en busca de apartamento y topa con la suerte de encontrarse con un hombre amable y servicial... don Ramón, quién cae profundamente enamorada del "paraíso".

Gloria y Paty / Los desmayados

Luego de enamorarse tanto de Gloria, como de Paty, don Ramón y el Chavo respectivamente, sufren de desmayos al recibir un beso de parte de ellas.

Don Ramón Carpintero / Jugando con la cerbatana

Don Ramón ejerce trabajo de carpintería, con la mala fortuna que las interrupciones hacen que ocasionen problemas. Además, unos 'chochitos' generan dolorez de cabeza extra.

Los pescaditos de colores

Don Ramón culpa al gato de doña Florinda por la desaparición de sus pescaditos de colores y asegura cobrar venganza, al tiempo que los niños estudian para sus lecciones de escuela.

La chirimoya de don Ramón

Una planta de chirimoya de don Ramón comienza a generar problemas de todo tipo, empezando por su particular nombre y la intención de querer sembrarla en una maceta con tierra.

Pelea por el tendedero

Se genera una gran discusión entre los vecinos a partir de que se disputan la distribución de la cuerda que utilizan para tender su ropa. Al no llegar a un acuerdo, los problemas se incrementan.

Jugando a la Escuelita

Los niños convierten el patio de la vecindad y la ventana de la casa de don Ramón en un salón de clases, en donde la Chilindrina es la maestra, sin esperar que van a ocasionar molestias al dueño de la Vecindad.

El desayuno del Chavo y el ping pong

El Chavo espera ilusionado que se le cumpla la promesa que don Ramón le prometió: invitarlo a desayunar; al mismo tiempo que Quico recibe como regalo unas raquetas y pelotas de ping pong, lo que convierte la vecindad en todo un juego.

Los niños faltando a clases

Los niños de la vecindad saben que hicieron algo malo, faltar a sus lecciones de escuela, por lo que tratan por todos los medios de ocultarlo, esto sin saber un pequeño detalle.

Don Ramón es lechero

Los niños de la vecindad se aprovechan del nuevo empleo de don Ramón, para que con la leche que vende, piensan que podrán alimentar a unos perritos que tuvo la perra de la portera.